La principal ventaja de los frenos de disco, no es un poder de frenada mucho más grande, sino una frenada de más calidad. La frenada es más segura y regular en todas las situaciones; y puedes dosificarla sin bloquear la rueda. Gracias a que tienes más tacto y sensibilidad en los mandos de freno debes hacer menos fuerza para parar la bici: puedes correr más en las bajadas y apurar más en las curvas con la confianza de poder frenar más tarde.
Además de no tener desgaste de llanta, puedes continuar pedaleando aunque haya recibido un golpe o se haya deformado. No tienes pérdidas de frenada en condiciones de barro y agua.
La mayoría de frenos de disco no van perfectos cuando son nuevos, frenan demasiado de golpe o frenan poco... La superficie del disco necesita gastarse algo para conseguir la mejor prestación y las pastillas de freno se han de adaptar al disco.
Recuerda revisar las pastillas regularmente, pues se desgastan de forma similar a unas convencionales y no sería bueno frenar metal contra metal. (Cada freno de disco tiene su pastilla específica).
© Probike 2008 · Viladomat 310 · BARCELONA · Teléfono: 93 419 78 89